“Doscientos años luchando por la libertad, aún no conseguida. Porque cómo es posible celebrar un Bicentenario cuando somos colonos del capricho extranjero,  claro que por la traición gobernante, y rehenes de esa misma desalmada demagogia dictatorial que nos ultraja”. (2010)

Porque siempre jugué como si fuera la última vez, porque cuando todo parecía perdido seguí luchando, porque sabía que el cansancio se terminaba, pero lo único que no desaparecería es la satisfacción de haberlo logrado. No superando a los demás, sino superándome a mí mismo».

Santiago Gómez Cora

Rehenes del tiempo

¿Dónde estás amor de mi vida que no te puedo encontrar?, dónde se encuentra mi vida sería lo mismo preguntar. Aunque parezca tenerlo todo te aseguro no tener nada cuando me siento solo y mi vida abandonada. Si existiera una mujer que realmente amara no lo estético de mi ser sino el interior de la fachada, finalmente mi alma angustiada sentiría florecer como un ave liberada.

La mujer que yo buscaba debía coincidir en tiempo y espacio con mis circunstancias. ¿Debía ir a buscarla o mejor sería esperarla? Después de tantas mujeres que pasaron por mi vida esta noche entiendo que ninguna ha sido hecha a mi medida. Quién sabe cuántas más me esperan en la esquina simulando ser aquella tantas veces prometida. Ya no sé si iré a buscarla con el sol de la mañana, puede que sea aún mejor dejar pasar los días solo en mi cama. Después de tantas mujeres que pasaron por mi vida terminaré creyendo que todas no son más que sombras de mi preferida.

Así es como entonces sin llamarla dejaré abiertas las puertas heridas de mi corazón y castillo, que son cosa parecida, para esperar que venga sola la mujer de mi vida…

Fragmento de LUNEA