“Proseguimos nuestra vida con gran interés y solicitud durante el mayor tiempo posible, de la misma manera en que soplamos y hacemos una burbuja de jabón lo más grande y larga posible, aunque con la certeza total que habrá de reventarse”.

Arthur Schopenhauer

Un sinfín de sniff sin ti…

Cansado de regalar la otra entrada del cine,

aburrido porque nunca ensucias tu plato,

y harto de que te levantes y huyas antes que yo…

ayer tuve miedo de concluir

que quizá no sabes esto de mí. 

Seco de arrojarte besos sin el blanco de tus labios,

infeliz por no esperar que te maquilles para salir,

y pobre por llamarte desde muy lejos,

hoy tengo miedo de aceptar

que quizá no quieres esto de mí. 

Amargado por cantarte mis poemas

sin aplausos ni bostezos como retribución,

triste porque no me cuentas tu rutina

de decirme lo que has vuelto a hacer,

y perdido por ir de la mano sin ti

a los abrazos que fueron nuestra luna de miel,

mañana sólo podrá consolarme llorar

que no querré saber que es verdad que ya no estás.

Castillo de Trogir

Estando en Salona recibió el mensaje que debía ir hasta Trogir y sin dudarlo respondió al llamado. En el castillo medieval de esa pequeña isla conectada con unos puentes con el continente esperaba que se hicieran las cinco de la mañana, que ya no hubiera nadie por allí. 

Una luz lo encegueció y tuvo que cerrar los ojos. Se sintió fuerte en espíritu, pero débil de cuerpo y cayó arrodillado. Entonces una voz le habló:

Voz – ¿Me reconoces?

Lovre – Sí, te reconozco y me arrodillo por ello.

Voz – ¿Eres el mismo que eras, o eres alguien diferente, o quieres ser algún otro?

Lovre – Soy, dentro de todas mis manifestaciones, el mismo de siempre y que quiere ser como sea tu deseo.

Voz – Entones que sea lo está previsto que suceda.

Lovre – Amén.

Fragmento de UN ESPIRITU EN EL MAR ADRIATICO