Adentrándose (Gloria)

Seguramente la corrupción es un mal que habita los pobres corazones desde siempre. Esto es lo mismo que decir que en todas las épocas existieron hombres dañinos. Pero algo ha empeorado, porque hemos perdido el equilibrio. Hace mucho tiempo que no aparecen hombres que luchen por imponer el modelo de la honestidad y del sacrificio para que no todo sea negativo. Habrá que invocar a las necesarias almas brillantes para que iluminen en la oscuridad. 

Este agotamiento de vivir en decadencia, con la experiencia de varios sistemas fracasados por los hombres y otro tanto por las mismas teorías, las cuales pocas veces han podido verse implementadas con pureza. 

Esta tristeza por ver la muerte constante que aniquila a la gente más desprotegida. Esta cruel falta de imaginación y de sueño comprometido que busque el cambio me ha llevado, como poeta, a desarrollar determinadas ideas que podrían inspirar, por fortuna, un debate. Algunas de las ideas podrán estar circunscriptas con precisión a La Argentina, otras podrían acomodarse quizá a toda Latinoamérica y, las más afortunadas conceptualmente quizá sirvan para discutirlas en muy diversas regiones. Y si ninguna de estas posibilidades consiguieran mis palabras me habrá bastado a mí, como ejercicio intelectual, para comprender un poco más el absurdo dinamismo político que hoy no tiene nada de arte ni de relación con la verdad del concepto que me dice que hacer política y que es buscar el bien común.

Tierras de Adrogué 2005

Tin Bojanic

Por allá está mi país

Les puedo, si quieren, contar

sobre mi querido y lejano país,

el que todos conocen tan bien

por sus cosas que le han dado fama 

y porque están muchos de allá por aquí.

El amor puede llegar a ser más fuerte

pero bailarlo cuesta cada vez más caro,

la amistad nace siempre cual eterna

pero exige que, de problemas, sólo a veces.

Lo bueno y lo malo allá son de verdad,

lo bueno porque es siempre mejor,

y lo malo porque es terriblemente peor,

por eso se canta y llora siempre más. 

Los políticos no sólo son corruptos

porque están dispuestos también a matar,

los ricos no son solamente más ricos:

gozan de su riqueza nutriendo a la miseria.

El futuro es ir un siempre hacia atrás

por lo que ya fue o desgano de progresar,

y el presente es una incógnita cruel

que atormenta a los que se quedan

y va tatuada en los que se van.

Lo bueno y lo malo allá son de verdad,

lo bueno porque es siempre mejor,

lo malo porque es terriblemente peor,

por eso se canta y llora, como argentino, más. 

Gubbio

“Las hazañas de Malvinas tienen la virtud de enseñarnos que el heroísmo no es cosa del pasado ni de otros pueblos. Por ser una causa presente, aún suceden, y por ser en las Islas, son del pueblo argentino”.

Tin

Bouchard

De chico investigué los nombres de las calles de mi barrio de las Tierras de Adrogué. En la esquina estaba Bouchard quien me fascinó con su historia para siempre. Luego leería la genial novela El corsario del Plata de Daniel Cichero (sobre la cual escribiera un artículo muchos años atrás). Ahora, aquí, Miguel Angel de Marco nos entrega este libro con mucha documentación y detalles sorprendentes. 

La sangre va hacia el sur

Va el cuerpo de Rivero por el Río Paraná; fue el de su padre, en tiempo parecido, por el Río Uruguay. Ambos cuerpos viajaron en el agua para desembocar en el Río de la Plata. Las corrientes de la historia los llevaron hasta las Malvinas. 

         Allí, en las Islas, se oyen aún los ecos de bravura gaucha. Así se confunden los del padre con los del hijo. En 1982 se los escuchó con distinto vibrar. Porque se volvieron a llenar de gauchos nuestras tierras, porque todos gritaban lo que Rivero gritó, porque todos pelearon, una vez más, como gauchos argentinos. 

         Los ingleses lo saben bien: que esos gritos no se fueron de allí, y que otros gauchos, si no se van, volverán a gritarles con su sangre: ¡libertad! 

         Ser gaucho jamás ha sido una cosa sencilla… La unión de la patria, tampoco lo será. Pero como no se puede dejar de ser gaucho, tampoco se podrá dejarse de amar a la patria que nos parió.

Fragmento de Patria mía ǀ TIN BOJANIC

El sueño de la pesadilla

Por estos días sufro pesadillas de estar allá y que sí me matan o de revivir la impotencia. Por estos días las pesadillas son el estar aquí y no vivir según mis potencias. 

         Un día todo podrá ser diferente. Pero no dependerá de los gobiernos. Realmente no pretendo que de la noche a la mañana en mi país aparezca un presidente que nos salve o que nos guíe. Tampoco pretendo que súbitamente los gobiernos europeos se muestren sensibles para con sus hijos o nietos. Tampoco pretendo aceptar una derrota o darles a ellos alguna cínica victoria.

         Aún poseo sueños y el irrefrenable impulso de escribir. Creo en la gente común y en el esfuerzo colectivo. Porque todo puede transformarse cuando la intención o la causa es apasionadamente verdadera.

         El pueblo argentino debe reaccionar y dejarse de engañar. Acudir a la historia de la nación para reencontrarse con los ejemplos valederos de hombres y gestas que no reconocieron limitación alguna, sorprendiendo al mundo por su pureza en el heroísmo. 

         El pueblo europeo debe reaccionar y alejarse del egoísmo e imprudencia. Hubo un tiempo, no muy lejano, en que la guerra y la miseria los golpearon fuertemente. Miles huyeron sólo con lágrimas y esperanza y allá en Latinoamérica se los recibió con los brazos abiertos. ¿Qué permiso de trabajo se les exigió cuando presentaron los documentos de la angustia? Que no sólo se les dio una bienvenida, ¡sino que también se les envió ayuda a los que se quedaron reconstruyendo Europa! Pero hoy, esa misma Europa enriquecida rechaza a los que deben regresar porque han vuelto a cambiar las circunstancias. Son los hijos de su sangre y de su historia. Menos que ayudar, siguen enviando algunas carabelas modernas de ultraje comercial. En esto les he descripto al egoísmo y ahora arrojaré el concepto de imprudencia sobre la mesa. ¿Qué sucedería si otra vez la historia se repitiese como está demostrado que sucede? Si en América Latina volvieran a respirarse buenos aires, y si en Europa alguna extraña crisis se instalara, ¿cree alguien que quien fue rechazado en los puertos de Europa estaría luego feliz y ansioso por recibirlos en los suyos? ¿Son así los nuevos códigos éticos de las nuevas corrientes  ideológicas?

         Gracias a Dios hay seres excepcionales en ambos continentes que no son reconocidos y que los medios de comunicación, tantas veces manipulados, jamás mencionarían. Ellos son los que deben realizar el cambio. La Demagogia Dictatorial caerá como han caído todas las cosas que no son buenas. Y desde donde me toque continuar la lucha por la libertad seguirán cayendo mis letras en el papel para seguir aleteando poesías…

Fragmento de FUGA DE FANTASMAS

Si vienen…

A Federico García Lorca y a mi fantasma por La Argentina

¿Cuáles ojos arrojaste ante la furia desatada,

sabiendo lo que los brutos iban a buscar?

¿En qué versos y brazos se te ocurrió pensar,

presintiendo que faltaba tan poco para la nada?

Si tú has lagrimeado, te prometo que lloraré,

pero si te has sabido mantener burlesco y entero  

ante ese disparo cobarde que tampoco yo quiero,

si te les has reído, te prometo que yo sonreiré. 

Tú que conocías bien el poder de la palabra en poesía;

yo que sabiendo de tu historia no modifiqué mi destino,

aún si la Demagogia Dictatorial la próxima vez sí dispara.

Tú que en España has muerto por la necedad de un cretino;

yo que por Europa huyo de iguales brutos de mi trágica hora,

si vienen, estate a mi lado, Federico, ¡y hazme caer a tu sombra!

Gubbio 2010

Sobre escritores y fantasmas

Prólogo de Màxim Serranos Soler

“Ser escritor, por esta vez, será mantener la cordura”, Tin Bojanic

Se dicen demasiadas mentiras sobre los escritores y los poetas (bueno, en general, creo que se dicen demasiadas mentiras). Hay quien dice que están locos, que persiguen o ven fantasmas, y que estos les atormentan. Que mienten, inventan, fabulan. Que distraen, entretienen. Que sueñan y no tienen contacto con la realidad. Que valen mucho si venden muchos libros o si sus rostros aparecen en los periódicos. No todo lo que se dice sobre este colectivo es cierto, pero sí lo es que los escritores y los poetas son peligrosos.

Las personas que ven más allá y lo cuentan a otras para intentar abrirles los ojos han resultado, a lo largo de la historia, incómodas. Tenemos ejemplos desde la antigüedad clásica hasta los casos recientes de Ana Politkovskaya y Roberto Saviano. Estos dos escritores son peligrosos precisamente por decir la verdad, por dar a conocer lo que los poderes (llámese mafia, llámese Estado, llámese Estado mafioso) no quieren que se sepa.

Con este espíritu hay que adentrarse en Fuga de fantasmas. Este texto lleno de verdad, de fantasmas y de poesía, permite abrir una puerta por la que llegar a conocer, a ver más allá de la superficie o de la forma de la realidad aparente. No se trata de perseguir fantasmas sino de denunciar sus maniobras casi invisibles, puesto que, al final, todos sufrimos las consecuencias.

Este texto, que Tin Bojanic, el poeta, escribió en 2006, parece hoy más actual que nunca. En Europa (realidad que conozco de cerca y que utilizo meramente como ejemplo), la democracia está en peligro. El pueblo ha dejado de elegir a sus dirigentes. Los jóvenes salen a la calle exigiendo una auténtica democracia y, como respuesta, se suceden los gobiernos no electos que desmantelan el Estado del Bienestar conseguido después de años de lucha. Los políticos no gobiernan pensando en el bien de los ciudadanos sino en los mercados, cuando no se ven sustituidos por banqueros (aunque se les designe con coloridos eufemismos periodísticos). En este sentido, estas palabras de hace un lustro pueden leerse como proféticas:

«¿Qué sucedería si otra vez la historia se repitiese como está demostrado que sucede? Si en América Latina volvieran a respirarse buenos aires, y si en Europa alguna extraña crisis se instalara, ¿cree alguien que quien fue rechazado en los puertos de Europa estaría luego feliz y ansioso por recibirlos en los suyos?»

Poeta, está sucediendo. Europa está en crisis. Si los europeos volvemos a emigrar, espero que los americanos nos deparen un trato mejor del que encontraron ellos aquí. Por otra parte, algunas voces presentan a Argentina como modelo alternativo. Se basan en dos elementos: una Presidenta con un amplio respaldo popular y una economía en crecimiento (según algunas versiones, gracias a no haber seguido los dictados del Fondo Monetario Internacional).

Si alguien, como el poeta, horada en la superficie, quizá verá que se trata de una realidad con tintes fantasmagóricos: en Argentina, como en Europa, la democracia languidece. Desde el fin del último período dictatorial («la peor y más sangrienta dictadura vivida en el país durante el siglo XX»), se han sucedido gobiernos sin legitimidad (en especial, en épocas de crisis como la que atraviesa hoy Europa), de los que proviene el actual, aunque haya sido refrendado por unas elecciones. Con todo, permanecen las dudas sobre la calidad democrática, que se suman a la certeza de la ausencia de libertad de prensa, algo que no todos saben y algunos no quieren saber.

Una vez más resuenan como ciertas las acusaciones del poeta: « Ahora estoy en Barcelona. A nadie le importa lo que sucede en La Argentina». Demasiados europeos nos vemos obligados a admitir que de este gran país americano sabemos más bien poco. Como decía, algunos no quieren saber. Por mi parte, me he puesto manos a la obra (literaria) para colmar mis lagunas. Por ejemplo, releyendo Fuga de fantasmas, leyendo obras de grandes autores coterráneos del poeta (la lista es larga).

Para vivir en una sociedad realmente justa y democrática, necesitamos la información adecuada. Para ello, la libertad de prensa es fundamental. Tienen que existir las plataformas para que las voces críticas se propaguen, las injusticias sean denunciadas y conocidas. A este fin, resulta indispensable que personas valientes, escritores y poetas, escriban. Sin embargo, claro está, no basta con escribir. Primero, hay que publicar. Segundo, conviene presentar algo que lectores muy distintos quieran leer, textos que seduzcan. Incluso para describir el horror es necesario crear algo bello: la belleza y el infierno, como diría Saviano. Por suerte para el lector, Fuga de fantasmas, con sus poemas y artículos complementarios, cumple perfectamente este requisito. El poeta, siempre hábil al hablar de sentimientos, supo lograrlo en el campo político.

Como dice él mismo, «un escritor que no escribe es un ser que está completamente muerto». Visto lo anterior, yo le respondería: sigue escribiendo, poeta.

Luxemburgo, 31 de diciembre de 2011

Màxim Serranos Soler

De ayer a hoy (esperando a la Revolución)

Fue una mañana de mayo

la madre de un pedido

que el sol iluminó con un rayo

de luz y libertad para el susurro decidido.

La ventisca usurpadora

que luego invadió la escena,

no fue otra que la libertadora

que espantó al ajeno de esta tierra.

Las calles se inundaron de albedrío,

las casas se vaciaron de murmullo,

el Cabildo dejó su tinte gris y frío

para convertirse en el unísono de valor y orgullo.

Desde ayer oigo los gritos,

los que hoy resultan mudos,

desde ayer parecen chicos

los desafíos que enfrentamos ante el mundo.

¡Qué no se callen los latidos

eufóricos amantes de la verdad,

ya es tiempo que vuelva el gentío

a reclamar e imponer la libertad!

La voluntad de la esperanza