Miren al poeta

El poeta no toma vino,

bebe parsimoniosamente la sangre de Cristo.

El poeta no come,

devora a la vida con pasión.

El poeta no fuma habanos,

hace señales de humo para otros pueblos.

El poeta no mira a las mujeres,

hace que ellas lo miren a él.

El poeta no tiene relaciones sexuales,

protege a la mujer con su cuerpo.

El poeta no regala flores,

prefiere verlas vivir naturalmente.

El poeta no camina,

avanza bailando tango.

El poeta no habla,

siempre está recitando.

El poeta no duerme,

sueña.

El poeta no tiene amigos,

se rodea de hermanos.

El poeta nunca está encerrado,

es un escapista profesional.

El poeta no sabe obedecer,

es un obsesivo libertador.

El poeta no cree en el Cielo,

jura haberlo visto.

El poeta es un guerrero,

da la vida por la paz.

El poeta no escribe,

derrama su sangre.

El poeta no muere,

se va a vivir con Dios.

LIBRO «FUI YO»

Gambler of love

Whatever is gonna happen it’s just
What you’ll manage to ruin it all
Cause love it´s not a game of fun:
To you it is revenge of ailing past. 

Whenever you are afraid about life
Whoever is loving you will be guilty
Of not solving what it´s your own duty
And you’ll threaten his love with a knife. 

But maybe one day, I do not expect,
You will realize what you had killed,
But baby, that day, I hope you billed:
Love’s takin’ what’s given with respect.

PAISAJES INCENDIADOS

Un espejo del recuerdo

Ya te he dicho en varias ocasiones

que tu mirada me resulta conocida,

suscitando en mis contradicciones

un espejo del recuerdo que vive en la mía.

Me gustaría preguntarle a tu expresión

si alguna vez conoció a esa mujer,

que hoy creo volver a ver

o si es solamente el regreso de una ilusión.

Que tu mirada no intimide

mis deseos de acercarme

a los secretos que me piden

que continúe averiguando 

esperando que me digas

lo que tienes que decirme.

Arrebatos inconclusos (poesías de mi adolescencia)

Sevillana de un tango enajenado

Llevo con la tinta de mis ojos escribiéndote un poema

que se cuelgue de tus cejas en un acto bienvenido

empujándolo tus pestañas convencidas por sincero

haciéndole caer entero en el escenario de tu boca.

Antes como luego devoraré aquellos que me miran

para hacerlos descender como miel por la garganta

hasta que vean en mi alma lo que por ti despliega

el ave de la osadía que tu cuerpo en el mío invoca.

A mirarte voy como si el fuego creyera que yo puedo

invadirte la tierra de tu nombre que rocía las flores

que te nacen al acariciarte la piel con la sal de mis dedos.

Esa textura embellecida por el sol del sur que me gemía

con un pañuelo diciéndole adiós a los únicos temores

de no ser en tus brazos el verso andaluz que te haga mía.

Madrid

PAISAJES INCENDIADOS

Sin pueblo

En barco de Stari Grad a Split

Yo que me quedé sin mi pueblo

Busco por la bahía de Stari Grad

Algún clamor que me ampare

O que sacie en algo este duelo. 

No se sabe lo que en vida uno cree que tiene,

Sólo se sabe lo que vivo tras la muerte se quede. 

Yo que también cantaba las letras de mi baile

Con propios fantasmas en la infante arboleda

De las memorias previas antes que yo naciera

Voy en canto ebrio por no sentir que las perdiera. 

Canto en el camino de un murmullo aquello

Que hoy recuerdo cuando aún creo callaba

Que tenía también pueblo y que tanto lo amaba. 

No se sabe lo que en vida uno cree que tiene,

Sólo se sabe lo que vivo tras la muerte se quede.

(En barco de Stari Grad a Split)

Agradecimientos por Reino de Albanta

(Tras la publicación del libro Reino de Albanta en el Adrogué Tennis Club en 2002)

Sé que resultan aburridos los agradecimientos

que nombran a gente que uno desconoce

pero qué tristeza si no existieran, y además sé

que con algunas buenas rimas no duelen tanto, y si no, lo siento. 

En primer lugar al poeta Luis Eduardo Aute

que sin su amistad y fascinante poesía

nunca hubiese existido el personaje que en este día

les habla hoy a ustedes con su corazón, y arte.

Al Adrogué Tennis Club,

María Angela, Señor Sacci, el Intendente,

a Don Guillermo y la calidez de Mariano, muy especialmente,

a sus socios y a los que algo les deba, ¡a todos ellos, salud!

Al Conde Mel por ser esta noche el anfitrión,

al cineasta Ygnacio por registrar las emociones,

al colega Alejandro por las invitaciones,

y al Caballero Gustavo que hoy se presenta como actor.

Está también la dulce voz de Laurita,

la maestría del Caballero Freddy que se nos va

y la del virtuoso sucesor de Johann Sebastian Bach

con más música del Rey, pronto, enseguidita.

Para cuando sea el momento del cuarteto Leipzig

aparecerán Laura y Natalia embelleciendo la escena

junto a esos magos que llevan la música en las venas

abusando de su confianza, les pedí más, me dijeron que sí.

Ahora sí le agradezco a mis padres su estrés

en el esfuerzo de comprensión y por el amor a mi destino,

a mis hermanos, Javier el papá, y Bingo el aventurero marino,

y al poeta que me escribe desde el Cielo llamado Andrés. 

Falta agradecer a Mariano por el sonido,

a todos aquellos que me haya olvidado

no se enojen, por favor, no demasiado,

y a los presentes, muchas gracias por haber venido.

El poeta soldado

A Rodolfo Barrio Saavedra

El que es poeta es también soldado

y el soldado es una suerte de poeta

porque el primero pelea lo que sueña

y el segundo sueña por lo que pelea.

Los dos arriesgan su vida por una causa

y los dos tienen quien quiera matarles;

uno porque habla y piensa demasiado,

y el otro por no estar quieto ni rendido.

El poeta se prepara para enfrentar la vida

sabiendo quién es ella no por galantería,

pero mucho más porque en su pluma

sabe de las cuestiones de la muerte.

El soldado siempre espera esa batalla

que deberá librar para concluir su vida,

no porque en ella necesariamente muera,

sino porque en ello resuena lo que lo aviva.

El poeta y el soldado son quizá la misma cosa,

uno pelea con la palabra y el otro con las armas,

pero qué buen poeta no habla palabras como balas

y qué buen soldado no pelea sólo lo que Dios ama.

Si el poeta se levanta en grito con el fusil será

por la sangre harta en el alma de su pluma,

y si el soldado elige disparar ahora con tinta 

es porque ha de honrar la sangre derramada.

Poeta y Soldado

en palabra o en las armas

los dos son buenos si tras su vida o muerte,

su lucha quedó noblemente ejemplificada.

Gracias por tu legado

A mi padre

Hasta el final peleaste como un soldado

conquistando cada bocanada de aire,

porque no importaba lo que dijera nadie,

¡para vos la vida era el único bien amado! 

Te fuiste al saber que la batalla terminaba,

sabiendo el dolor que la lejanía produciría;

y tal como lo asegurábamos en profecía,

pude estar y verte partir a tu última morada. 

Con el Rosario de piedra croata que te cuidaba

y los colores de la patria firme celeste y blanco,

te despidió, tucumano, la aldea que te adoptara.

Allí te esperaba tu hijo celestial en ese camposanto,

y mientras te honraban a quienes iluminó tu mirada,

¡yo me arrodillé ante tus restos y legado mi padre amado!

Frankfurt

ARTESANO DE LA VIDA

Sólo soledad

Hoy me siento amigo de Napoleón

recordando ese día que dijo triste

que sólo sabré si la amistad existe

cuando sigan junto a mí en desgraciada ocasión.

Entre aquellos que siguen aquí

se encuentra Enrique Santos

maldiciendo a los quebrantos

de un mundo que nada le importa el sufrir.

Ahora que la suerte se esconde

y la soledad tortura a mis sueños

no me rendiré ante sus mágicos pesos

ni simularé estar con ellos acorde.

Con la confianza en el destino 

no vacilaré continuar con esmero 

por este fiel derrotero

(junto a la verdad de Jorge Luis)

aunque deba verme solo y conmigo.

LA VOLUNTAD DE LA ESPERANZA

Suave

El aire que sucede se transforma como intentando alumbrar la escena, cuando tu gesto suave sorprende mi quietud serena.

En aquel reflejo que te observa esta mirada decidida, va tiernamente, que no sólo está el instinto animal, también el dulce corazón irracional

Que ninguno ni ambos están tan mal si el impulso y reflexión piden Amar.

Tus palabras las recibo delicadamente con mis manos protegiéndolas del viento.

Por ser tan suaves temo y siento que no pueda contenerlas, que mi caricia no las seduzca y sigan volando suavemente como el libre destino de puro sentimiento.

ARREBATOS INCONCLUSOS

No dejes de mirarme

Cuando me percibo presa de tu mirada

siento desnudo mi atrevimiento

de expresar cualquier sentimiento

sin dejar que oculte nada.

Resignado en la impotencia,

ajeno a la coherencia,

invoco a tu inocencia

me permita ver su transparencia.

Si tu mirada se acerca a la mía,

sin ser cobarde no se retira,

que me ceda la ocasión en que le diga:

¡tu belleza es llama viva encendida!

GEMIDOS DEL CORAZON