A mi hermano
Estar despreocupado es la premisa
para alcanzar un acuerdo universal
donde vivir sea un despilfarro de alegría
¡cuál fiesta! y sus códigos la única moral.
Ser salvaje en los movimientos
no siempre puede decirse que esté mal
si en el exceso están reflejados los valores
que confunden a la valentía con la temeridad.
¿Qué otras ganas pueden hallarse en su mirada
que resulten enemigas de la palabra amistad?
Lo único que siempre quiere es compartir
el trago mágico del brindis ¡por la libertad!
Tin Bojanic
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