Les quiero contar una historia verdadera. Porque mรกs allรก de algunas particulares circunstancias que pudieran omitirse, por distracciรณn o por extraรฑa voluntad, lo que ha ocurrido, es asรญ y tal como lo escucharรกn.
Es que esta es, creerรฉ confirmarlo con lo que dirรฉ, la historia de mi paรญs que mรกs recuerdo, quรฉ mรกs ha cautivado a mis ojos, que mรกs he oรญdo por rumores previos, la que mรกs me ha conmovido experimentar. Porque cada vez que recuerdo a mi tierra desde la lejanรญa, las imรกgenes de esta historia es lo primero que surge en mi memoria, es lo que me acongoja el corazรณn como ninguna otra.
Algunos pueden no creer en todos los detalles porque, podrรญa ser, no poseen sensibilidad religiosa. Algunos otros, que tambiรฉn los habrรก, no creerรกn que esto sucediรณ, porque no sรณlo carecen de sensibilidad religiosa, sino que tambiรฉn han decidido imaginarse por sobre los demรกs seres humanos: es decir, porque tampoco creen en el hombre, o sea que ni en sรญ mismos.
Les cuento, si me lo permiten, lo que les querรญa contar: aquรญ va.
Como poeta recibรญa invitaciones para participar de encuentros artรญsticos de muy diferente gama allรก por el 2005. Algunas veces asรญ uno podรญa conocer a gente muy interesante, algunas leyendas vivientes, o bien tan sรณlo โy pretexto suficiente- degustar algunos buenos vinos mientras todos simulรกbamos que comprendรญamos aquella pintura en la pared que tenรญa una lรญnea negra y otra roja haciendo de paralela, y todo el fondo de la obra, en blanco. De haber sido, digo yo, la lรญnea roja la que estuviese por encima de la lรญnea negra, tal vez, bueno no, tampoco lo hubiera terminado de entender; pero todo era buena excusa para permanecer allรญ entonces, porque el vino que siempre regresaba en las manos gentiles de esos hombres que habitan el mundo llamados mozos, asรญ lo ameritaba.
Recuerdo claramente la especial vez que me invitaron al encuentro de la develaciรณn de Las Tres Esperanzas Argentinas. Habรญa recibido la invitaciรณn por correo electrรณnico especialmente dedicada. Y de este misterio habรญa oรญdo hablar a gente muy excรฉntrica o que no se me hubiera ocurrido prestarles verdadera audiencia. Pero bien, allรญ decรญa que el encuentro sucederรญa dรญas mรกs tarde en la Parroquia Nuestra Seรฑora del Sagrado Corazรณn en el barrio porteรฑo de Palermo. Con eso descartรฉ que se tratara de una cuestiรณn artรญstica o polรญtica, aunque esto podrรญa no estar por completo desasociadoโฆ Lo que hizo que brindara urgente atenciรณn era que me pedรญan que no invitase a nadie y que llegara yo solo a la hora seรฑalada, al atardecer del dรญa viernes.
Me quedรฉ pensando en aquello. Decidรญ prepararme unos mates y meditar si deberรญa ir o no. Pensar si tenรญa algรบn sentido asistir a ese encuentro al que no me proveyeron demasiada informaciรณn. Entonces, entre mate y mate, decidรญ responderles para que me contaran mejor sobre el asunto para no perder el tiempo, ni ellos ni yo. En una Iglesia me parecรญa poco probable que hubiera un brindis y, si asรญ fuera, mi respeto religioso no se hubiera puesto de acuerdo conmigo. Entonces, al releer la invitaciรณn encuentro que al pie de la misma habรญa nota que decรญa algo asรญ como: no responder a este correo y es muy importante su asistencia de poeta.
Misterio religioso. Sรญ, era natural, eso no debรญa resultar en ningรบn tipo de observaciรณn en las pรกginas de la extraรฑeza que acumulaba mi curiosidad. ยฟPero por quรฉ yo? Sรญ, siempre me he jactado de ser cristiano y siempre, con terribles dificultades, he intentado seguir al Capitรกn de los buenos ejรฉrcitos, Yeshua. Pero no era yo particularmente el muchacho que podรญa encontrarse todos los domingos en misa. En fin, quizรก sรณlo por temor a Dios, decidรญ ir.
Llegรณ el dรญa y me encontraba caminando por esas callecitas tranquilas de Palermo, con un libro en mano, lo mรกs probable que de historia o de filosofรญa por aquellos tiempos, y recordando que a esa misma Iglesia, una vez, me dirigรญ con todo mi dulce amor de estudiante a buscar a la colegiala que aรฑoraba. ยฟMe encontrarรญa con ella? ยฟHabrรญa sido ella quien me habรญa invitado? No, eso no era probable, pero eso me envalentonaba los pasos. ยฟPor quรฉ las colegialas ahora me llaman seรฑor cuando no siento el tiempo transcurrido?
Al llegar a la puerta del templo me persignรฉ y me detuve en algunos detalles de su arquitectura. Intentaba ganar tiempo mientras reflexionaba sobre mis movimientos. Luego pensรฉ que deberรญa buscar alguna pequeรฑa puerta lateral donde se encontrara la Secretarรญa y anunciarme. La verdad que no sabรญa muy bien quรฉ hacer y preferรญ quedarme allรญ en la puerta esperando a que algo sucediese, a que algรบn accidente me sugiriera quรฉ hacer.
Por esos instantes vi llegar a una mujer que no tendrรญa aรบn treinta aรฑos, es decir, sรณlo un poco mรกs grande de lo que yo era por entonces. No era muy alta ni se la veรญa en muy buena forma pero poseรญa un rostro cรกlido y sereno cuando sus rulos oscuros no le tapaban demasiado las facciones con sus movimientos apresurados. Parecรญa no importarle mucho las apariencias, porque si bien lucรญa un vestido bastante fino, largo y negro, tenรญa unas zapatillas tipo botitas de color verde rana. Nos miramos y ella se me acercรณ.
Lucila โ Hola, soy Lucila. Me citaron para el Encuentro, ยฟa vos tambiรฉn?
Yo โ Hola, ยฟquรฉ tal? Soy Agustรญn, pero no sรฉ bien a quรฉ Encuentro te referรญsโฆ
Lucila – ยกAh! Es que es secretoโฆ claroโฆ Hablemos bajito entonces. No se lo digamos a nadie (y soltรณ una carcajada). ยฟYa fuiste a la Secretarรญa o te parece que deberรญamos esperar acรก?
Yo โ Me parece que no tengo mucha mรกs idea que vos. Lo divertido es que si nos montaron una broma por lo menos podrรฉ solidarizarme con vos ya que no serรกs la รบnica que habrรก caรญdo.
Lucila โ (Volviendo a largar una carcajada) ยฟY siempre vestรญs de traje? Tenรฉs una cara mรกs informal.
Yo โ No siempre, pero para asuntos misteriosos lo intento, ยฟme queda mal? ยฟDeberรญa adaptar las facciones de mi cara para este evento?
Lucila โ Ya sabรฉs cรณmo te queda el traje, ยฟnecesitรกs que te lo diga una mujer para reafirmarte? ยฟO no te interesa la opiniรณn de una que usa zapatillas que vos jamรกs usarรญas?
Yo โ (Le mostrรฉ una extensa sonrisa)
Lucila โ Mirรก, aquel que viene caminando con un papelito en la mano, serรก otro de los invitados. ยฟApostamos?
Yo – ยฟEl que estรก vestido de tenista con esos colores fluorescentes? Quizรก estรฉ buscando a un semรกforo que no funcione para reemplazarlo.
Lucila โ Sรญ, ese, porque serรญa lo perfecto para que conformemos una ensalada.
Yo โ Bueno, un cafรฉ te apuesto a que no.
Lucila โ (Dirigiรฉndose al tenista una vez que estuvo parado frente a la Iglesia). ยฟVenรญs al Encuentro, campeรณn?
Facundo โ Sรญ, ยฟustedes son los que me citaron? Lleguรฉ tarde porque perdรญ el colectivo y hoy tuve entrenamiento. Soy Facundo.
Lucila – ยกMe encantan los cafรฉs que son gratis! (a la vez que me guiรฑรณ el ojo).
Yo โ A mรญ no me molesta ofrecerlosโฆ
Facundo โ ยฟMe dicen de quรฉ se trata?
Yo โ No lo sabemos porque llegamos hace unos minutos y estamos pensando si buscar la Secretarรญa o si irnos a nuestras casas.
Lucila โ Es curioso. Pero acรก hay algo que me inquieta. ยฟUstedes quรฉ hacen de sus vidas, si se puede saber?
Facundo โ Yo juego al tenis, y digamos que profesionalmente, no es que me disfrace de tal.
Yo โ Lo mรญo es la poesรญa…
Lucila โ (Interrumpiรฉndome) Y yo soy cientรญfica… De verdad que somos una ensalada entonces.
Facundo – ยฟNosotros somos las Tres Esperanzas?
Lucila โ No, si fuera asรญ confirmarรญamos que es una broma.
Yo โ No, esto viene por otro lado. Aunque tambiรฉn podrรญa ser un fantรกstico sinsentido.
Lucila โ Vamos a golpear la puerta de la Iglesia porque si no estamos perdiendo el tiempo.
Subimos unos escalones y nos paramos los tres frente a la puerta principal. Nos miramos, sonreรญmos algo nerviosos entre sรญ, y la puerta comenzรณ a abrirse ante nuestra presencia.
Lucila – ยฟVamos a entrar?
Facundo โ Las damas primero.
Yo – ยฟTenรฉs miedo, macho?
Facundo โ Si vos no, entrรก vos primero.
Lucila โ Yo no soy creyente ni supersticiosa, asรญ que si acรก vamos a respetar a las mujeres, entro yo primera.
Yo โ Te sigo.
Facundo โ Vamos, dale che.
Ingresamos y estaba todo muy oscuro. La puerta se fue cerrando despacio como por inercia. En cuanto estuvo a punto de cerrarse completamente y dejarnos sin la poca luz que llegaba de la calle se encendieron unas velas prรณximas al altar en una pequeรฑa mesita que parecรญa aquella que usan los monaguillos, y allรญ vimos a una monja que era quien las habรญa encendido. Acto seguido nos hizo seรฑas para que nos acercรกramos a ella y a esa pequeรฑa mesita, a ese pequeรฑo nuevo altar.
Nos acercamos y fuimos sentรกndonos casi en silencio. Primero Lucila, luego yo, y por รบltimo Facundo golpeando su rodilla con el primer banco, haciendo mucho ruido y sin saber cรณmo disculparse.
Emilia โ Bienvenidos, soy la hermana Emilia. Muchas gracias por haber venido. (Decรญa esto mientras iba sentรกndose en una pequeรฑa silla al lado de la pequeรฑa mesita para terminar enfrentada a nosotros. Su acento era algo espaรฑol, y su mirada estaba como enceguecida). Soy yo quien los ha invitado. Esto acontece todos los aรฑos. Es una misiรณn que tengo dentro de la Iglesia. Es un plan que ha orquestado un queridรญsimo sacerdote italiano que ha vivido muchos aรฑos por Latinoamรฉrica, en especial por La Argentina. El padre Giovanni ha muerto, pero quienes le hemos conocido hemos prometido proseguir con su idea hasta el aรฑo que รฉl seรฑalรณ como el รบltimo de un ciclo para ver si se obtenรญa algรบn resultado. Asรญ que siรฉntanse parte de algo asรญ como de un proyecto que durarรก hastaโฆ (Suspirรณ largamente antes de proseguir) Si para entonces no hubo cambio social ni hay verdadera democraciaโฆ (Sonriendo secamente) Yo no estarรฉ viva para entonces, o estarรฉ viva en la Gracia del Seรฑor, pero vosotros sรญ lo estarรกn y ojalรก hayan podido ver algรบn resultado positivo de todo esto. Ese es nuestro mayor deseo.
Lucila โHermana, yo creo que hay un error conmigo porque yo no soy creyente.
Emilia โ ยฟNo crees en el hombre ni en la naturaleza?
Lucila โ Sรญ (dubitativamente).
Emilia โ Por eso te he citado. Por eso te Hemos citado.
Yo – ยฟY yo hermana, por quรฉ?
Emilia – ยฟNunca has dicho que la poesรญa es divina? Allรญ estรก la respuesta.
Facundo – ยฟY conmigo? ยฟQuรฉ tiene que ver el tenis con todo esto?
Emilia โ ยฟAcaso no crees estar desplegando un don que has sentido desde pequeรฑo? ยฟRecuerdas cuando tu tรญo te advertรญa que ibas a llegar muy lejos si te esforzabas?
Facundo – ยฟMi tรญo venรญa a esta Iglesia?
Emilia – ยกCuรกnta inocencia de รกngel!
Yo โ Hermana, tiene nuestra atenciรณn.
Emilia โ Les agradezco por ello. Les explicarรฉ. Que ustedes se conozcan es circunstancial y no es lo importante. Aunque tal vez en el futuro vuelvan a encontrarseโฆ Pero me es fรกcil explicarles a todos juntos para que vean que el plan abarca, siempre, mucho mรกs que a uno mismo. Como les dije, esto ocurre todos los aรฑos desde 1976 y serรก asรญ hasta el 2011, porque para entonces esto deberรญa haber provocado algo positivo o porque para entonces desde lo alto contemplaremos con el padre Giovanni nuestro fracasoโฆ (Quedรกndose con el rostro perdido mirando el suelo).
Yo โ Hermana Emilia, por favor, siga contรกndonos.
Emilia โ Sรญ, perdรณn, mis fuerzas flaquean y me emociona mucho recordarlo a Giovanni. El amor entre un hombre y una mujer inspirado en la pureza es algo que le desearรญa lo viviesen todos los enamorados.
Lucila โ Quรฉ hermoso lo que cuenta, seรฑora, digo, hermanaโฆ
Emilia โ Hermana, o madre ya me siento de vosotrosโฆ. Les cuento entonces que siempre se elige a una persona dedicada a la ciencia, en este caso tรบ, Lucila, a un artista, que eres tรบ poeta, y a un deportista, hoy Facundo. Deben ser jรณvenes, y buena gente, por supuesto.
Facundo โ Hermana, ยฟquรฉ es lo que nos va a pedir?
Emilia โ Hijos mรญos, vosotros vivirรกn sus vidas, con sus momentos terribles, y con sus momentos de euforia. Pero de seguir por el mismo camino que van transitando, llegarรก el dรญa que por su constancia verรกn los frutos anhelados. No por lo que pudieran recibir vosotros por ello es lo que a nosotros, a la Iglesia, nos preocupa; es por lo que pudieran aportar al plan, ya no sรณlo de Giovanni ni mรญo, sino de toda la Comunidad.
Lucila โ Yo no estoy ni bautizada.
Emilia โ Dios lo sabe porque sabe de tu existencia tambiรฉn, con o sin bautismo.
Yo โ Hermana Emilia, ยฟcuรกl es el plan?
Emilia – ยฟQuรฉ dirรญan si les digo que yo sรฉ dรณnde se encuentra ahora el cientรญfico mรกs genial que tiene el paรญs, el poeta mejor inspirado, y el mรกs virtuoso deportista? ยฟLes gustarรญa conocerlos? Lucila, ยฟte gustarรญa poder charlar con el cerebro mรกs preciso que tiene esta tierra y que podrรญa alcanzar la dilucidaciรณn de las cuestiones mรกs enigmรกticas que se plantea la ciencia? Agustรญn, ยฟte gustarรญa oรญr la voz del poeta mรกs brillante y dulce que ha nacido hasta el dรญa de hoy en Buenos Ayres? Facundo, ยฟte gustarรญa darle la mano al mejor tenista del mundo?
Yo – ยฟEstรกn aquรญ en el templo? Yo he conocido a los grandes poetas vivos que tiene el paรญs, ยฟo quiere decirme que podrรฉ hablar con alguno que ya no estรก?
Emilia โ No. Me refiero a que pueden conocer a quienes serรกn, si el plan funciona, los mejores en lo suyo. Las tres personas que vosotros admirarรญan por siempre tienen ahora unos diez aรฑos de edad. Ellos, si el planโฆ serรกn los mejores, quizรก del mundo, en cada una de las disciplinas que ejerzan.
Lucila โ No entiendo algo. ยฟUsted quiere decir que hay unos niรฑos que serรกn mejores que nosotros, pero que aรบn no lo son, pero que eso ya se sabe?
Emilia โ Asรญ es. A los religiosos muchas veces se nos anuncian las cosas. Para nosotros no es algo muy extraรฑo que un รกngel nos visite durante la oraciรณn. Y todos los aรฑos, desde que el padre Giovanni ha recibido esta misiรณn, vienen a mรญ para brindarme los detalles de estos genios en lo suyo. Y yo sรฉ dรณnde estรกn para que, si les apetece, vayan a verlos. El plan consiste en que tal vez puedan vosotros ayudarles en algo y para que vosotros sepan que, si ellos lo consiguen, habrรก mรกs esperanza. Porque imaginen si todos pueden disfrutar de estas personas, que para ser genios verdaderos deben ser buena gente: luciendo el mejor tenis nunca antes visto plasmando un sacrificio ejemplar, recitando los poemas mรกs preciosos y sentidos enamorando las almas, y develando misterios de la ciencia que mejoren la calidad de vida de todosโฆ
Facundo โ Me perdรญ en algo. ยฟDe quรฉ sirve que yo conozca a quien serรก el mejor tenista del mundo? Es decirโฆ me gusta la ideaโฆ quรฉ sรฉ yo, es simpรกtica, porque nunca pensรฉ que yo podrรญa ser el mejor de todos peroโฆ
Emilia โ Sรญ, Facundo, tรบ eres el mejor de todos, pero hay alguien que podrรก, o que podrรญa, superarte muchas veces. ยฟTe indignarรญa conocerlo?
Facundo โ Para nada, serรญa un placer, aunque me borrase a mรญ su buen juego de la historia del deporte.
Emilia โ Seguimos sin equivocarnos en la elecciรณn de los candidatos. Aquรญ hay tres sobres con sus nombres escritos. Dentro del sobre estรกn escritas las direcciones donde se encuentran el pequeรฑo genio cientรญfico, el pequeรฑo genial poeta, y el pequeรฑo gran tenista. Vayan a verlos. Luego de ello, recen, y no olviden esta experiencia jamรกs en todos los caminos que transiten. Que Dios los bendiga, gracias por haber venido; ahora podrรฉ irme a descansar que ya he cumplido con mi deber. Hijos mรญos, cumplan con el suyo.
Uno a uno nos fuimos poniendo de pie a la vez que observรกbamos cรณmo la hermana iba apagando las velas con unos soplidos que me parecรญan estertores. Ahora fui yo quien golpeรณ la rodilla contra al banco y Facundo contenรญa su risa. Lucila ponรญa una cara que expresaba algo asรญ como que โlos hombres son muy torpesโ. Asรญ fuimos caminando hasta la puerta principal y volvimos a vernos los rostros con mayor claridad en el ya oscurecido barrio de Palermo. Tenรญamos en nuestras manos los sobres que nos habรญa entregado Emilia. Acercรกndonos a un farolโฆ
Facundo โ Che, yo me quedรฉ algo emocionado.
Lucila โ Yo estoy muy muy intrigada.
Yo โ Yo quiero conocer al mejor poeta de todos los tiempos. Abramos los sobres.
Los tres encontramos que habรญa que estar a las 22 horas pero en diferentes puntos. Facundo debรญa estar frente al Palacio de Tribunales para conocer a Guillermo. Lucila tenรญa que ir a las escaleras del Congreso de la Naciรณn para conocer a Gabriela. Y yo debรญa ir a Plaza de Mayo, frente a la Casa de Gobierno, para encontrarme con Jorge. Estaba claro que no podรญamos ir juntos entonces. Nos despedimos y quedamos en contarnos la experiencia, para lo cual intercambiamos direcciones de correo. De lo que les sucediรณ a mis compaรฑeros, que fue cosa parecida, preferirรฉ que sean ellos quienes lo cuenten cuando lo crean prudente. Lo que yo les contarรฉ ahora, finalmente, es lo que me tocรณ vivir a mรญ.
Tenรญa tiempo para el encuentro, o para lo que serรญa el hallazgo, y decidรญ no ir en subte, porque siempre me gustรณ caminar por la ciudad, y porque necesitaba calmar un poco el nerviosismo generado. En realidad sufrรญa mรกs de ansiedad que de nervios. Y mientras caminaba me preguntaba que cรณmo lo reconocerรญa, que cรณmo podรญa ser que me encontrarรญa con el mรกs grande poeta, siendo niรฑo, en Plaza de Mayo. ยฟQuรฉ iban a pensar los padres si querรญa hablar con el chico? ยฟPor quรฉ razรณn el encuentro me marcarรญa tanto? No conocerรญa al poeta en acto sino a quien serรญa en varios aรฑos mรกs, es decir, no tendrรญa ahora las facultades poรฉticas desplegadas como para sorprenderme como podrรญa hacerlo una vez que fuera algo mayor. Mi corazรณn se aceleraba a medida que desarrollaba nuevos interrogantes. Pero quรฉ mรกgico resultaba todo. Me encontraba finalmente viviendo una escena altamente poรฉtica, y con un contenido espiritual muy grande. Sentรญa como si Dios me hubiera susurrado mi nombre al oรญdoโฆ Tenรญa que sentirme feliz. No lo sabรญa bien, si sentirme feliz o no. Querรญa, primero, realizar la experiencia, disfrutarla, absorberla, lo que fuera, pero con serenidad y con el compromiso de haber sido elegido para integrar un plan, un plan que parecรญa divino, que debรญa ser divino. Porque si estaba Dios detrรกs de todo estoโฆ ยกcรณmo me temblaban las piernas!
Lleguรฉ a la Plaza alrededor de las 2145 horas y comencรฉ a realizar una inspecciรณn ocular lo mรกs exhaustiva que me fuera posible. Con mis piernas algo inquietas recorrรญa las baldosas sigilosamente, como si no quisiera que extraรฑos detectaran mi andar. Sรณlo ansiaba que Jorge me descubriese o descubrirlo yo a รฉl. Un encuentro de dos poetas, un aprendiz y el maestro, cuestiรณn que se invertirรญa, ยฟo ya serรญa asรญ?
Corroborรฉ en mi telรฉfono la hora y vi que iban a ser las 22. Allรญ mismo, en el otro extremo de la Plaza, encontrรฉ la sombra de una pareja que iban unidos tomados de la mano a travรฉs de las manos de un niรฑo. ยกEse debรญa ser Jorge! ยกQuรฉ emociรณn sentรญa! Por ello decidรญ acortar distancia para interceptarlos caminando sobre el pastito y sin importarme ser muy educado por irrespetar los senderos peatonales. Estaba muy oscuro mientras caminaba por el pasto y tropecรฉ con un bulto y fui a dar al suelo. Mi mirada seguรญa observando aquellas sombras que caminaba muy lentamente, y con movimientos alegres, a unos cien metros de donde yo habรญa caรญdo. No tuve curiosidad por ver con quรฉ me habรญa tropezado hasta que sentรญ unos gemidos muy leves como de dolor. Entonces mirรฉ hacia atrรกs y con la luz que me proveรญa la pantalla de mi telรฉfono pude ver que el bulto era un niรฑo acostado en el parque cubierto por unos trapos. Y gemรญa con quejidos que no podรญa distinguir si era que me querรญa decir, o no, alguna cosa. Le preguntรฉ si estaba bien, si le habรญa lastimado, a la vez que no dejaba de mirar aquellas sombras de la pareja y el niรฑo porque no querรญa se me perdiesen. Entonces, el niรฑo que se encontraba en el suelo me hablรณ con una voz muy clara y pausada.
Niรฑo โ Por favor, contame un cuento que me quiero volver a dormir.
Yo – ยฟDormรญs acรก? ยฟEstรกs solo?
Niรฑo โ Sรญ, duermo acรก. No estoy solo, luego vienen algunos amigos que tambiรฉn duermen acรก y dormimos todos juntos. Pero a Ramรณn, un linyera muy simpรกtico, que nos contaba cuentos, no lo volvimos a ver y lo extraรฑamos mucho. Y como veo que tenรฉs un libro en las manos imaginรฉ que podรญas contarme un cuento, asรญ sea para disculparte por haberme despertado. Porque me duele mucha la cabeza. Serรก por el hambreโฆ Puede serโฆ Sรณlo un buen cuento puede hacerme dormir, eso sรญ lo sรฉ.
Yo โ Me parece bien. Te voy a leer un cuento, ยฟpero podrรญas esperar unos minutos que tengo que hacer algo muy importante? No lo tomรฉs a mal, y confiรก en mรญ, que hago eso y regreso acรก mismo para contarte un buen cuento, uno bien feliz. ยฟAlgo para comer?
Niรฑo โ No tiene porquรฉ ser feliz el cuento. Tiene que ser verdadero, para que me haga soรฑar un poco. No busco uno fantรกstico que no me diga nada que pueda suceder. Preferirรญa uno realista, que si tiene un final feliz mejor, pero inspirado en la realidad. Tengo el estรณmago cerrado, gracias.
Yo โ Mirรก, te dejo mi libro acรก como garantรญa de que voy a volver en breve. Me llamo Agustรญn, y perdonรก que te haya despertado y de esta manera. Volverรฉ inmediatamente.
Niรฑo โ Ah, este no es un libro de poemas, ยฟpor quรฉ editan libros que no son de poemas, Agustรญn? Yo soy Jorge, Gito me dicen los gomรญas.
Yo โ Sรญโฆ ยฟJorge! ยฟTe llamรกs Jorge?
Jorge โ Sรญ, pero mi nombre artรญstico es Gito. Cuando recito poesรญas en el tren, o en la plaza, me hago llamar Gito. Porque una vez una seรฑora me dijo que los poetas, todos, tenรญan pseudรณnimos, ยกcon ps! Porque yo sรฉ leer y escribir. Ramรณn me enseรฑรณ, un linyera que es muy buena gente y que me dijo habรญa sido profesor, pero de matemรกtica (sonriendo divertido).
Yo โ Gitoโฆ Yo creo que tengo que hablar con vos.
Jorge โ Sรญ, el cuento. ยฟY aquello importante que tenรญas que hacer?
Yo โ Vos sos lo importante, y perdoname por no habรฉrtelo demostrado.
Jorge โ Tranqui, sin tanto respeto. No me enojรฉ porque me despertaste. ยฟMe vas a contar un cuento?
Yo – ยฟAlguno en particular? Uno real me habรญas pedidoโฆ Pero contame un poco mรกs de vos asรญ sรฉ quรฉ cuento te puede gustar mรกs (poniรฉndome en cuclillas a su lado).
Jorge โ Creo que a todos los chicos de mi edad, tengo once aรฑos, nos gustan los cuentos que generan mucha ilusiรณn probable. En mi caso, tambiรฉn, me gustarรญa oรญr algo sobre la esperanza. ยฟSabรฉs que el primer poema que yo escribรญ se titulaba La Esperanza?
Yo – ยฟLo tenรฉs acรก?
Jorge โ No, un dรญa me sentรฉ en las escaleras de la Casa de Gobierno, porque Plaza de Mayo es mi plaza, y cada uno tiene la suya, y estaba escribiendo mi poema nรบmero siete, aquรฉl era mi sรฉptima creaciรณn literaria. Pero justo estaba ahรญ, con mi lรกpiz y mi cuadernito, cuando salรญa el presidente y, vos sabรฉs, me sacaron a patadas y mi cuaderno cayรณ al piso. Cuando lo fui a buscar sรณlo recuerdo el ruido del golpe del zapato que me pegรณ en la cabeza. Y desde ese dรญa tengo fuertes dolores de cabeza. No fue hace mucho, y me estรก matandoโฆ El lรกpiz lo encontrรฉ sobre mi pecho al despertar a la vuelta manzana y partido en varios pedazosโฆ ยฟpor quรฉ hacen eso?
Yo – ยฟSentรญs que te estรก matando el dolor? ยฟFuiste a un hospital?
Jorge โ Quizรก sea una metรกfora lo de que me estรก matando (y me sonriรณ pรญcaramente). ยฟHospitales? Me mandarรญan a un lugar extraรฑo luego, y eso me da miedo, ademรกs no tengo nada de plata, ยฟno se nota?โฆ
Yo โ ยฟNo tenรฉs a nadie en quien apoyarte?
Jorge โ Sรญ, tengo un amigo que se llama Agustรญn y que me vaโฆ perdonรกโฆ me mareo a vecesโฆ te decรญa que tengo un amigo que se llama Agustรญn y que me va a contar un cuentoโฆ ยฟtendrรฉ fiebre, che?
Yo -Dejame ver. (Posรฉ mi palma en su frente y sentรญ que estaba tocando a una brasa). Gito, vamos al hospital, porque me parece que no estรกs bien.
Jorge โ Te puedo oรญr sin que me duela la cabeza si cierro los ojos, como Homero, como Borgesโฆ ยฟa vos te gustan los poetas?
Yo โ Gito, yo soy poeta. Y para mรญ es un placer poder hablar con un colega y me encantarรญa que me recitaras ese poema titulado La Esperanza. Cuando yo tenรญa tu edad escribรญ uno que se llamรณ La Paz, fue el primero de los que escribรญ en mi vida.
Jorge – ยกQuรฉ bueno!… La Pazโฆ Tu poema es mejor que el mรญo. Yo no tengo esperanza quizรก, pero sรฉ que cuando la pesadilla termine sentirรฉ paz al partir. Y ahora me duele menos la cabeza porque nunca antes habรญa conocido a un poeta. Quรฉ placer, quรฉ afortunado me sientoโฆ Dame la manoโฆ
Yo โ El placer es todo mรญo Gito, conocer al Gran Poeta de la Plaza de Mayo (mientras estrechรกbamos nuestras manos)โฆ
Jorge โ Ojo, y mucho cuidado, que se confundirรก la gente, porque habrรญa que aclararlo, que tal vez con ese tรญtulo, poeta de la Plaza de Mayo, alguno creerรก que vivo dentro del palacio rosado. Porque serรญa un error muy grave, y hasta me ofenderรญan, porque esos bichos no saben nada de poesรญa. Cรณmo me pegaron, compaรฑeroโฆ En fin, me encanta, me divierte haber encontrado a un colega, a otro poeta. Y vos serรกs de verdad porque no tenรฉs que dormir acรกโฆ
Yo โ Vamos al hospital Gito, dejame ayudar al levantarte.
Jorge โ Agustรญn, no te molestรฉs. Tomรก mi mano y sentate acรก que en cuclillas no vas a aguantar mucho mรกs.
Yo โ Gito, poeta, vamos al hospital que tenรฉs que escribir mucha poesรญa, que no se puede rendir jamรกs un ser inspirado.
Jorge โ Escribila vos, lo importante es que alguien la escriba. Que haya poetas ayuda a resistir. Pero me duele la cabeza, no te lo puedo negar. Quizรก deba ir al rรญo, ยฟme acompaรฑarรญas al rรญo?โฆ
Yo โ Voy a llamar a una ambulancia, tranquilo amigo.
Jorge โ โAdonde voy, poeta / no me llevan ambulancias /ni me esperan enfermeras. //. Adonde voy, poeta / no sufrirรฉ mรกs la ignorancia / y Dios sabrรก de mis quimerasโโฆ
Yo – ยฟSe te acaba de ocurrir? Me encanta, maestroโฆ Gitoโฆ Gito, ยฟme oรญs? ยกGito! ยกNo! ยกDios, no! ยกGiiiiiito! (Sosteniรฉndole la cabeza con mis manos) ยกDios, recibe en tus brazos y en tu gloria a este poeta! No te olvidarรฉ jamรกs, compaรฑero, y cada vez que escriba algรบn poema estarรกs en รฉl, porque serรกs siempre quien inspire lo que deba decirse a quien se precie de llamarse a sรญ mismo que es poetaโฆ
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