Cómplice del silencio

Si no oyes en tu oído todas las palabras 

que tengo para decirte, 

es porque quiero poder hablarte 

con mis ojos y con mis manos.

Si no oyes mis palabras, en verdad, 

es que no le prestas atención 

al suspiro enamorado, que te atrapa, 

cada vez que piensas en mí. 

Si no oyes ya a mis palabras, 

es porque yo 

asombrándote

ya estoy a tu lado.

Tin Bojanic

OBRA POÉTICA


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