Elevé mi grito desesperado
agobiado por la angustia.
Entonces…
Abrazaba a la soledad
aconsejado por la muerte.
Entonces…
Busqué tu poder
y alguna esperanza.
Entonces…
Sentí tu gesto que sabía de mí,
que no me abandonabas.
Entonces, aún sin nada,
sentir tu presencia lo fue todo.
Dublin
Tin Bojanic
VERBO Y POESÍA
Descubre más desde Reino de Albanta Ediciones
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

Deja un comentario