No sé cuánto tiempo más pueda soportar esta distancia de tu boca a la mía. No sé ya cuáles son las excusas para que no estemos descubriendo ahora mismo en el otro al amor.
¿Por qué razones desconocidas no estoy diciéndote estas palabras al oído? ¿Por qué circunstancias entrometidas no estás siendo seducida por mis susurros y mi más romántica melancolía, la de extrañarte sin tenerte aún?
Te dibujo en las paredes para acariciar tu figura, te invito a participar en mis sueños para no estar solo por las noches. Te refugio en mi corazón, para que ningún otro te vea.
Que seas siempre la prisionera, aquella que obedece a mis impulsos de amor, y también la que esclaviza a mis sentimientos y sentidos… que quieren ser desde hoy tuyos, si a tu lado solamente soy.
Tin Bojanic
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