Orgasmo, poética y asado albantés

Si así fuera la vida entera

entre gemidos, versos y entrañas

les aseguro que jamás la queja extraña

caminaría conmigo por la misma vereda.

Una enamorada poesía corteja

los labios que besan al orgasmo

mientras sin sutilezas degustando 

los pechos de una mujer que se deja.

Luego hay cervezas bien frías

buenos vinos, más las veces son berretas 

y alguna vez se presenta un gran cigarro.

Domingos de asado albantés bizarro

Con amigos relatando pequeñas escenas de historieta

que quedarán por siempre como ciertas alegrías vividas.

Por allá está mi país

Les puedo, si quieren, contar

sobre mi querido y lejano país,

el que todos conocen tan bien

por sus cosas que le han dado fama 

y porque están muchos de allá por aquí.

El amor puede llegar a ser más fuerte

pero bailarlo cuesta cada vez más caro,

la amistad nace siempre cual eterna

pero exige que, de problemas, sólo a veces.

Lo bueno y lo malo allá son de verdad,

lo bueno porque es siempre mejor,

y lo malo porque es terriblemente peor,

por eso se canta y llora siempre más. 

Los políticos no sólo son corruptos

porque están dispuestos también a matar,

los ricos no son solamente más ricos:

gozan de su riqueza nutriendo a la miseria.

El futuro es ir un siempre hacia atrás

por lo que ya fue o desgano de progresar,

y el presente es una incógnita cruel

que atormenta a los que se quedan

y va tatuada en los que se van.

Lo bueno y lo malo allá son de verdad,

lo bueno porque es siempre mejor,

lo malo porque es terriblemente peor,

por eso se canta y llora, como argentino, más. 

Gubbio