El abrazo en el reencuentro

A mi hermano Andrés Lucas

Fue una sorpresa

como lo fue su vida entera,

fue tal extrañeza

en un mundo que no deja que lo crea.

El afecto fue un abrazo,

el defecto fue su tiempo,

cómo explico esto acaso

si solamente yo lo siento.

Fue volver a verte

y dijiste otra vez

que no olvide y que disfrute

como la última vez.

Que no desperdicie mi vida

disfrutarla ahora y ya,

te aseguro que mi vida

se dirige hacia allá.

Y si no lo ves así

te pido me iluminen

unos ojos hoy a mí

y como a ti también me mimen.

Orgasmo, poética y asado albantés

Si así fuera la vida entera

entre gemidos, versos y entrañas

les aseguro que jamás la queja extraña

caminaría conmigo por la misma vereda.

Una enamorada poesía corteja

los labios que besan al orgasmo

mientras sin sutilezas degustando 

los pechos de una mujer que se deja.

Luego hay cervezas bien frías

buenos vinos, más las veces son berretas 

y alguna vez se presenta un gran cigarro.

Domingos de asado albantés bizarro

Con amigos relatando pequeñas escenas de historieta

que quedarán por siempre como ciertas alegrías vividas.