El abrazo en el reencuentro

A mi hermano Andrés Lucas

Fue una sorpresa

como lo fue su vida entera,

fue tal extrañeza

en un mundo que no deja que lo crea.

El afecto fue un abrazo,

el defecto fue su tiempo,

cómo explico esto acaso

si solamente yo lo siento.

Fue volver a verte

y dijiste otra vez

que no olvide y que disfrute

como la última vez.

Que no desperdicie mi vida

disfrutarla ahora y ya,

te aseguro que mi vida

se dirige hacia allá.

Y si no lo ves así

te pido me iluminen

unos ojos hoy a mí

y como a ti también me mimen.

Mi hermano poeta

Andrés Lucas Jijena Sánchez nació el 15 de noviembre de 1970 en Bahía Blanca, sur de la Provincia de Buenos Ayres. Personaje andariego y bohemio que sólo respetaba mantenerse iconoclasta. Con mucha juventud y poco pasado, siempre anduvo despreocupado por el futuro. Todo en su vida fue fugacidad y eclecticismo: jugador de rugby, guitarrista, cocinero, jinete, fabricante de patinetas…

Vivió sólo de las emociones y repartió afectos, que era todo lo que poseía. Tal vez sabía, en su sabiduría, que postergar las cosas en la vida era una torpeza semejante cual creer que la muerte era imposible que llegara un día.

La madrugada del 16 de septiembre de 1996, con un siglo de cicatrices talladas en tan sólo 25 años, su corazón se detuvo para que su alma pudiera finalmente liberarse y ascender para regresar al Padre.

Dejó dulces recuerdos, y por herencia, un cuaderno de poemas.

Barcelona 2 008