Tears

Does anybody know why I’m here?

I want to explain it to my tears

what to do with all these fears

that I feel always so near.

Do you think I’m going to die?

Tell me the truth and not a lie

about the meaning of being alive

with so many people saying goodbye.

What can I do for Them

when they like so much their hell?

How can I understand Them

if they hate being men?

What’s my duty in this land?

What am I supposed to do with my hand?

If I’m just a man

who only knows how it feels this Harm.

LA VOLUNTAD DE LA ESPERANZA ǀ TIN BOJANIC

Gate to Paradise

I am travelling to Paradise

With you my little girl,

Do I need to reach that place?

I feel I am already with you there.

Open it smoothly for me

And let me throw myself inside

Feeling this passion that makes us believe

That love is the only way to get high.

I wonder whether to persist

Not to have control or behave

When I become the love beast

Will be the one that you prayed.

Open it smoothly for me

And let me throw myself inside

Feeling this passion that makes us believe

That love is the only way to get high.

We can fly together

Losing our minds in the sky

And let’s do it much better

Beating our dreams when we cry.

Open it smoothly for me

And let me throw myself inside

Feeling this passion that makes us believe

That love is the only way to get high.

Once breathing in Paradise

Me and you my beautiful girl

Love each other so we can live the price

Of watching the angels closing the gate to return.

Dublin ǀ Paisajes Incendiados

Los Carrebici

A mi hermano Andrés Lucas y a mi amigo Francisco

Veranos y vacaciones siempre han sido buenos amigos de todos los niños. Es muy común que liberada la imaginación, con el beneplácito del ocio, se creen un sinnúmero de actividades para saciar la energía de ese período aún más joven que la juventud. Recuerdo, entre muchas ideas y entre muchos tiempos de recreación, la que hizo prevalecer mi hermano Andrés Lucas, quizá porque todos mis amigos estaban de acuerdo o porque ninguno había logrado inventar otra cosa mejor con la misma rapidez.

Así surgió el Club de los Carrebici. Para ser miembro bastaba poseer una bicicleta de carreras y estar dispuesto a acompañar silenciosamente, o con el ruido necesario, cualquiera fuera la misión que surgiera. Seríamos una bicicletería montada al servicio de quién sabe qué y no importaba definir el propósito. Entonces nos reunimos en un campito frente al colegio al que la gran mayoría pertenecíamos para celebrar la inauguración y el día histórico donde quedara por siempre vivo el Club de Los Carrebici. En una de las paredes, mi hermano, por ser el ideólogo o por ser el mayor, pintó con aerosol una C entremezclada con una B que sería nuestro emblema. 

Mientras comenzábamos a montar nuestras bicis para ir en búsqueda de vivencias llenas de fortunas o futuros recuerdos de la infancia llegó tarde al evento, o fue producto de la casualidad su aparición, Francisco, un amigo como los demás pero que no tenía una bici de carreras. La bicicleta de Fran no era muy elegante pero lucía un asiento banana que la distinguía de todas las demás y le brindaba mágicamente el aspecto de una motocicleta que podría alcanzar mayor velocidad que el resto de los vehículos, pero no era verdad. No sabíamos qué hacer. El Club Carrebici no podía tolerar una bici… banana… ¿qué fruta éramos los demás?

No recuerdo cuánto deliberamos el asunto pero yo observaba el rostro de Fran. Se mostraba preocupado pero, a la vez, montado en su distinguida bicicleta, era una amenaza. Bien podría arrollarnos a todos con sus gruesas cubiertas sin poder defendernos con nuestras finísimas estructuras.

Quedó, como tantos otros nombres, anecdótico e irónico. Los Carrebici habían aceptado un asiento banana… o habían hecho prevalecer el valor de la amistad… o habían salvaguardado sus finas bicicletas ante el posible pisoteo de una más grotesca que no soportaba una frutal discriminación…

LA HISTORIA DE MIS OJOS

Yo viajo al Principado de Albanta

En mis años de escolaridad en el nivel primario, así se llama ahora, comencé a frecuentar a los grandes autores de la literatura argentina y universal. Un gran recuerdo para Miguel Cané, Nalé Roxlo, Rafael Obligado, Leopoldo Lugones, Rubén Darío, Jorge Abalos, Jorge Isaac, Pérez Galdós, Baldomero Fernández Moreno (su poesía llevo en el alma) y tantos otros cuyos textos y poemas entraron para siempre en mi vida.

Uno de ellos me supo cautivar desde el primer verso. Poeta provinciano más cerca del folclore que de la literatura. Una frescura y una magia propia de la gran poesía se adueñaron para siempre de mí. Era don Rafael Jijena Sánchez. Poeta argentino nacido en San Miguel de Tucumán y radicado después en San Fernando del Valle de Catamarca.

Por la magia de Internet buscando datos de él, encontré un blog de quién es uno de sus nietos: Agustín Elías. No solo que nos contactamos sino que también nos amigamos bajo el aludo sombrero de la poesía y de la palabra.

Este poeta y escritor es uno de los tantos argentinos que anda por Europa con su talento a cuestas: en Zagreb, en Madrid, en Italia y en vaya Dios a saber en cuántos otros lugares de este mundo terrestre y rampante.

Tiene amigos que valen la pena como Joan Manuel Serrat, Joaquín Sabina y entre otros  el cantautor Luis Eduardo Aute que lo bautizó a Jijena con el título de Príncipe de Albanta. Nada más ni nada menos.

Seguramente no faltará la ocasión para tomar unos vinos con Agustín mientras hablamos de estas cosas que a pocos tal vez importan pero que a nosotros mucho: la poesía, el arte, la palabra, los libros, los viajes, la vida.

Invito a entrar en su blog. No hay que tener títulos nobiliarios ni nada por el estilo solamente pulsar en el teclado: reinodealbanta.press, allí nos  estará esperando con sus vituallas, nunca apurado pero tampoco ocioso, fecundo siempre.

Jorge Castañeda

“De los problemas,

quizá nadie nunca pueda desentenderse de ellos, y no vivirá mejor aquel que los resuelva todos, cosa imposible, sino quien aprenda a convivir con aquellos que probablemente jamás se resuelvan”.

Si vienen…

A Federico García Lorca y a mi fantasma por La Argentina

¿Cuáles ojos arrojaste ante la furia desatada,

sabiendo lo que los brutos iban a buscar?

¿En qué versos y brazos se te ocurrió pensar,

presintiendo que faltaba tan poco para la nada?

Si tú has lagrimeado, te prometo que lloraré,

pero si te has sabido mantener burlesco y entero  

ante ese disparo cobarde que tampoco yo quiero,

si te les has reído, te prometo que yo sonreiré. 

Tú que conocías bien el poder de la palabra en poesía;

yo que sabiendo de tu historia no modifiqué mi destino,

aún si la Demagogia Dictatorial la próxima vez sí dispara.

Tú que en España has muerto por la necedad de un cretino;

yo que por Europa huyo de iguales brutos de mi trágica hora,

si vienen, estate a mi lado, Federico, ¡y hazme caer a tu sombra!

Gubbio 2010