Diseminados por el campo

“Diseminados por el campo se pueden observar ciertos animales salvajes, machos y hembras, oscuros, lívidos y quemados por el sol, atados a la tierra que cavan y dan vuelta con un empecinamiento invencible. Sin embargo, tienen algo semejante a una voz articulada y cuando se yerguen revelan un rostro humano, De hecho, son seres humanos… gracias a ellos los otros seres humanos no necesitan sembrar, cultivar y cosechar para vivir. Es por ello que no debería faltarles el pan que sembraron”.

Jean de La Bruyère

Albanta

Yo sé que allí,

allí donde tú dices,

vuelan las alas del agua

como palomas de escarcha

y el mar no es azul

sino el vuelo de tu imaginación.

Las nubes callan palabras

y el cielo no dice nada

y el sol es un sol

transparente como tu corazón.

Las ciencias no son exactas

porque es eterna la infancia

y el fin no es el fin

porque no acaba lo que no empezó.

No existen hombres que mandan

porque no existen fantasmas

y amar es la flor

más perfecta que crece en tu jardín.

Que aquí, tú ya lo ves,

es Albanta al revés”.

Luis Eduardo Aute