Porque siempre jugué como si fuera la última vez, porque cuando todo parecía perdido seguí luchando, porque sabía que el cansancio se terminaba, pero lo único que no desaparecería es la satisfacción de haberlo logrado. No superando a los demás, sino superándome a mí mismo”.

Santiago Gómez Cora

“Si sólo entrenara y no disfrutara nunca de un vaso de vino tinto exquisito o de una cerveza congelada me perdería una parte de la vida; y si únicamente me dedicara a este último vicio, sin mantener el equilibrio que me provee el aerobismo, también me perdería de una parte de mi vida, porque ésta se acortaría”.