“Hacer el amor es el único esfuerzo físico que da placer al cuerpo y al alma antes, durante y después de practicarlo. Por eso, además de un acto de amor y pasión, es el deporte por excelencia”.

Luis Eduardo Aute

“Este golpeador de máquinas de escribir, domador de plumas empapadas en tinta, gozador del tacto sobre el papiro, debe reconocer que algunas veces tiene que ingresar a la red de redes para recibir una información que no llegaría a tiempo encerrada en una botella que paseara a través del océano”.

Christian Agustín Masello

Imaginemos por un instante que el papa fuera argentino y que le dijera a su pueblo que la corrupción se paga con el infierno, y que la honestidad es un valor del heroísmo.

Al final de mi camino

De siempre, y tanto, quise yo

vivir para morir en la revolución…

Pero desde que te conocí hay ya

tanto de lo que me basta con sentir

que soy el  que te provoca la emoción

para sentir que también soy yo feliz.

Seré un soldado de verdad 

si logro defender a nuestro amor…

Seré un hombre de verdad

si te hago desear ser mi mujer.

De las tantas veces que soñé

que el mundo entero recitara alguna vez

el más acertado de todos mis poemas…

Ahora tan sólo me importa mucho más 

que vos entiendas las palabras con las que 

intento actuar para que sepas qué es mi amar.

Seré un soldado de verdad

si logro defender a nuestro amor…

Seré un hombre de verdad

si te hago desear ser mi mujer.

Yo que soñé despertarme siempre en otro lugar

cada mañana al caminar, en mi peregrinaje y en

los sueños que salía desde muy joven a buscar,

hoy sueño verme contigo cuando la luna ya no está

para que sean tus ojos mi sol y seas vos lo que yo

reconozca a diario que mi viaje en tu corazón cesó.

“Mis maneras pueden no ser las más tradicionales, mi táctica puede aún estar aprendiendo mucho a pesar de estar en continuo ejercicio, pero mi estrategia es perfectamente clara e inamovible porque surge en un corazón indubitable”.

El tiempo de toda naturaleza

Nos miramos por un tiempo que no llegué a medir. Emocionados por habernos descubierto contemplamos en el otro un espejo mágico de alegría.

Libertario – Dejame guiarte. Mis refugios arbóreos pueden darte lo que buscás.

Yo – ¿Y qué hay de vos? ¿No llegaste a hablar con Jorge Luis cuando estuvo aquí?

Libertario – Quizá mi aspecto grisáceo confunda mi apariencia y lo mal interpretes como canas de cabello de hombre, pero aún soy muy joven.

Yo – No quise ofenderte…

Libertario – No te preocupés, el paso del tiempo es certero. Mis padres siempre me recordaron una frase de quien buscás que reza: “El tiempo está viviéndome”.

Yo – Nada escapa al tiempo. Ningún poder logró detenerlo. 

Libertario – Para las aves el tiempo es más importante que “esa desconocida y ansiosa y breve cosa que es la vida”. Nuestra capacidad de volar nos hace sentir ya parte del Cielo. Por ello nos preocupa más de qué manera vivir este parpadeo existencial en este universo. “Sólo perdurarán en el tiempo las cosas que no fueron del tiempo”.

Yo – Estoy a tus órdenes amigo mío.

Le sonreí y él inició de nuevo sus piruetas aéreas, confirmando que ésa era su agotadora forma de sonreír. No parecía extenuarse y, cuando volvió a posarse en mi hombro, no lo hizo para descansar sino para que yo no intentase con mis torpes brazos imitarlo.

Volví a caminar y Libertario me pidió que descendiese a la calle; porque si continuábamos por la vereda no iba a poder evitar detenerse a saludar en todos los árboles a sus amigos.

Continuamos el recorrido por el empedrado de Malvinas, cruzando la segunda intersección de Cosmos hasta llegar a la calle Avellaneda (o Poética). En esa esquina saltó de mi hombro lanzándose en picada y aterrizó en uno de los adoquines de la calle. Con su cabeza me indicaba que me acercara a donde él caminaba en círculos delimitando una sorpresa.

Me arrodillé, apoyando mis manos en el empedrado, y acerqué mi vista a ese lugar que mi compañero señalaba. Encontré escrito: “He dicho asombroso donde otros dicen costumbre”.

“Desde la infancia conservo intacta a la  pasión, autoexigencia y autodisciplina metódicas, voluntad de acción y capacidad para no rendirme o para empezarlo todo nuevamente”.