Estando en Salona recibió el mensaje que debía ir hasta Trogir y sin dudarlo respondió al llamado. En el castillo medieval de esa pequeña isla conectada con unos puentes con el continente esperaba que se hicieran las cinco de la mañana, que ya no hubiera nadie por allí. 

Una luz lo encegueció y tuvo que cerrar los ojos. Se sintió fuerte en espíritu, pero débil de cuerpo y cayó arrodillado. Entonces una voz le habló:

Voz – ¿Me reconoces?

Lovre – Sí, te reconozco y me arrodillo por ello.

Voz – ¿Eres el mismo que eras, o eres alguien diferente, o quieres ser algún otro?

Lovre – Soy, dentro de todas mis manifestaciones, el mismo de siempre y que quiere ser como sea tu deseo.

Voz – Entones que sea lo está previsto que suceda.

Lovre – Amén.

Fragmento de UN ESPIRITU EN EL MAR ADRIATICO

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out /  Change )

Google photo

You are commenting using your Google account. Log Out /  Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out /  Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out /  Change )

Connecting to %s